¿Para qué más palabras?
¿De qué sirve el lenguaje si ya no me alcanza?
Si en tus silencios se ondea el sentir de nuestra habla
Si los pensamientos nos bastan
Si la mudez no calla
¿Por qué expresar más letras?
Si tus gestos ya son en mí cada verbo
Si en tu sonrisa se trazan las mil y una rimas de un millar
de cuentos
Cuando a la sinfonía de tus movimientos se anuda la poesía
Y tu recuerdo me sabe al vuelo de las garzas en los primeros
momentos del día
¿Sobre qué conversar?
Cuando más allá de cualquier discurso, ya lo ha dicho todo;
El detallado y nervioso entrecruzarse de nuestras extensas
pupilas,
Los jugueteos infantiles, inocentes y eróticos de nuestros
cuerpos
Y los pasos conjuntos de dos almas extrañas, ahora
reconocidas
¿Cómo reducirnos a encuentros?
Sabiendo que tu ausencia está llena de tus universos
Que los libros tienen el aroma terso y reflexivo de tu
abrazo
Y los atardeceres distantes el color de tu rostro sonrojado
Si la silla vacía de un teatro
Me regresa cuadro por cuadro al mejor encuadre que mis ojos
filmaron
¿Dónde habrá un nuevo firmamento?
Si cada nueva luna parece ahora antigua
Y cada luna llena está ahora vacía
Si este querer se muestra creciente
Aunque tu partida me haya hecho un menguante en vigilia
¿Puede existir otra bóveda celeste?
Cuando toda constelación indica en sus signos
El juego cósmico en que coincidimos
El encuentro fortuito de un par de maullidos
En los adoquines de un mismo recinto
¿Cuál es la razón que tiene el tiempo?
Si los segundos siempre van después del primero de tus
suspiros
Si los números parecen servir sólo para marcar el ritmo estrepitoso
de nuestros latidos
Si cada hora es un ahora unido al espectro luminoso de un
ayer contigo
Y los días y las semanas son espera y detención
Piedras perdidas en el fondo de un río
Y sin embargo, ¡Basta! ¡Absurdos!
La historia de este silencio
El olvido que arrastra el vacío de una carta en un buzón del
correo
El monólogo solitario del poeta, su pluma y su tintero
La risa esquiva del sublime sueño opacada por la evocación
desolada de un lecho
Puede llegar a decir tantas cosas…
…Pero no conllevan un nuestro…
Tan sólo el contenido que buscan darle al abismo mis deseos